MÚSICA PARA TUS OJOS: LAS MEJORES BANDAS SONORAS

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Música para tus ojos

La relación música-cine data prácticamente desde el mismo nacimiento del Séptimo Arte. Mero acompañamiento para el incipiente entretenimiento de feria, un siglo mas tarde la música ha desarrollado un lenguaje rico en sonoridades e intencionalidades que no debería ser ignorado. Independientes y ambiciosas, las bandas sonoras han terminado por interpretar y traducir algo mas que el espíritu del cine (Reportaje  publicado en El Universal  el 30 de mayo de  1999 y actualizado en 2012)

Robert Andrés Gómez / Rodolfo Baptista

A veces la importancia de a música en el cine es tal que termina elevando la expresividad de una escena a la potencia diez. Basta con recordar como la melodía de jazz que ilustró la escena de la reconciliación en la escalera de Un tranvía llamado deseo (1951), tradujo también la atracción erótica entre los personajes protagonistas (Marlon Brando y Vivien Leigh), que la Legión de la Decencia prohibió la música por considerarla sexualmente explicita. Sólo hasta 1993 se pudo escuchar la pieza original con la restauración del filme.

El cine sin música es un arte incompleto. La elaboración de un buen score (composición instrumental  para cine), se convirtió a lo largo del siglo pasado en un arte refinado cuya finalidad no es la creación de melodías pegadizas que termine por imponerse a la imagen.

De esta manera su rol como elemento clave para la diégesis de la imagen y sus aportes para la compresión de la historia son impagables. Para Bernad Herrmann (compositor asiduo en las películas del Alfred Hitchcock) la música debía suplantar lo que los actores no eran capaces de decir, dando a conocer sus sentimientos. “Si se considera que una película es una serie de imágenes artificialmente unidas en el montaje, entonces la función de la música consiste en soldar esos fragmentos”.

Emparentada a la distancia con la música clásica, la banda sonora ha terminado por desarrollar su propio discurso -con virtuosismos incluidos. Un lenguaje que ha logrado engranar y amalgamar los géneros de la comedia, el drama, el terror, el suspenso, el cine de acción, fantástico o de ciencia ficción. La música llega a revelar el verdadero significado del filme. En momentos más gloriosos la composición forma una amalgama indisoluble con las imágenes al punto de ser su soporte emocional, su verdadera alma.

El Padrino
El Vals de la Mafia
Con su partitura, Nino Rota se colocó al mismo nivel del director del filme. La dulce música contrasta con la violencia, la estructura circular del vals que acompaña los planos de cada crimen traduce la cadena de delitos que se suceden una y otra vez. Al igual que en Rocco e i suoi fratelli (1960), (filme de Luchino Visconti para el que Rota compuso otra magistral partitura), el sentido musical advierte el drama de la asimilación-disolución de costumbres en los inmigrantes.

Psicosis 
Terror Inconsciente
Bernad Hermann compuso para Alfred Hitchcock en 1960 una partitura que posee intacta la cualidad de despertar los temores inconscientes del publico. La música se vale únicamente de la sección de cuerdas de la orquesta. El tema del asesinato en la ducha utiliza los registros agudos de los violines con el efecto de glissando -resbalando el arco con rapidez sobre el instrumento. Este motivo  que ha sido copiado -y parodiado- infinidad de veces, parece emular un grito de  angustia. Aún hoy es una referencia clásica del género.

El Planeta de los Simios 
Atonalidad Opresiva
Para reflejar el mundo invertido del filme, donde los primates gobiernan la tierra, el compositor Jerry Goldsmith optó por emplear una amplia gama de instrumentos no convencionales, como un cuerno de cazas. Añadió una exótica sección de percusión incluyendo una cuika, instrumentos polinesios como el ung lung, e incluso ollas de metal. La música atonal no es fácil de disfrutar pero, aporta el ambiente opresivo que requería esta alegoría post-atómica.

La Misión 
La voz del indígena
La enorme riqueza melódica que posee la composición de Ennio Morricone contrasta con la sencillez y la austeridad de la puesta en escena del filme. La música representa la voz de los indígenas guaraníes y la única forma de comunicación efectiva en el filme. Su épica religiosa ha servido de inspiración a  infinidad de publicistas y no precisamente para llevarlos a arrepentirse de sus pecados. La  banda  sonora ha sido versionada hasta para cuñas de celulares.

Eduardo Manostijeras
Ingenuo y Emotivo
Ex líder del grupo de rock Oingo Boingo, Danny Elfman se convirtió durante los noventa en el autor de vanguardia de banda sonora. Su trabajo (que incluye el tema de Los Simpsons, Batman (1989) y  Pesadilla antes de Navidad (1993) crearon escuela. En Eduardo Manostijeras (1990) la música logra desprender el descreimiento del publico para hacerlos participes de este moderno cuento de hadas gótico. Ingenua pero convincente arpas y coros otorgan la cualidad onírica que requiere el filme.

La Guerra de las Galaxias
Sinfonismo Épico
La música de los seis filmes de la saga  conforma una gran obra sinfónico-operística. John Williams utiliza hasta el delirio la técnica del leitmotiv wagneriano. El tema del malvado Darth Vader aparece como una ominosa marcha militar en El Imperio Contraataca, pero el final de El Retorno del Jedi el mismo motivo es interpretado por piadosas arpas en modo menor, justo antes de que muera el personaje, ya redimido como Anakin Skywalker.

Matar un Ruiseñor 
El sonido de la infancia
Los primeros minutos de este score valen por si sólos para ganar un puesto en la historia de la música de cine. Difícilmente exista una composición que traduzca con tanto pulso el tránsito de consciencia de un niño de sus juegos particulares al mundo adulto que le rodea. Elmer Bernstein no elabora una música "infantil" en el sentido tradicional sino que utiliza sobrios elementos melódicos para transmitir una idea que habría sido imposible traducir en imágenes.

Tiburón 
El ataque inminente
El amenazador motivo de dos notas interpretadas en los registros mas graves de la sección de viento, es hoy reconocido por el preludio de un ataque hasta por aquellos que nunca han visto el filme. La banda sonora  aporta   70% de la emoción de la película y se divide en dos partes. La primera corresponde al género del terror. La segunda incluye motivos heroicos asociados a los personajes que salen a la caza del escualo. La magistral fuga para cuerdas remite al mejor cine de aventuras.

Conan, El Bárbaro
Guerreros y coros
Una banda sonora épica y majestuosa de para un film  menor de 1982. Con el tiempo, la música se ganó el calificativo de mítica Las referencias de la partitura del greco estadounidense Basil Poledouris echan raíces en la música medieval, pero también de compositores del siglo XX, como Carl Orff, Sergei Prokofiev, Vaughan Williams. El tema Riddle of Steel/ Riders of Doom, tiene un poderoso trabajo coral -con textos en latín- y de orquestación -con resonancias a Carmina Burana. Sin embargo, para nada se trata de una imitación sino de una pieza original de gran fuerza que remite a un tiempo y lugar primitivo que parece vincular aspectos teológicos y de combate. Otras piezas como Anvil of Crom, también reflejan gran trabajo de percusión y metales. En 1992, la banda sonora fue reeditada en un CD bajo la firma Varèse Sarabande. Pero el verdadero Santo Grial es la banda sonora regrabada en 2010 por la City of Prague Philharmonic Orchestra, con un coro de 100 voces, que realza el esplendor de la partitura.

La Lista de Schindler
Dignidad y compasión 
La fuerza de la banda sonora de John Williams para la película de 1993 se sustenta en los temas ejecutados con maestría por el violinista Itzhak Perlman. El tono hebreo y de gran intensidad emotiva refleja lo que definió el propio director de la película Steven Spielberg como "dignidad y compasión". El tema de Schindler es una melodía triste pero no melodramática, que centra su atención en el aspecto del humano individual dentro del contexto del holocausto judio durante la segunda guerra mundial.

Amelie 
París mágico e idílico
El compositor Yann Tiersen, realiza para este filme fránces de 2001 una de las partituras referenciales de la época y una de las más copiadas con posterioridad. La historia de Amelie -dirigida por Jean Pierre Jeunet- es la de una camarera que luego de descubrir escondido en su baño una pequeña caja -con juguetes, fotografías y cromos escondidos por un niño hace cuarenta años- decide buscarlo y entregársela. De esta manera decide que su misión es ayudar a los demás y hacer hasta de cupido en algunos casos. La partitura realza el aspecto de un Paris idílico con pasajes de ensoñación y a ratos mágicos, utilizando instrumentos como el acordeón, el banjo, guitarra, clavicordios entre otros.

Braveheart
Por el amor de una princesa
James Horner marca un estandar con este film de 1996. "For the Love of a Princess",una de las piezas de la partitura, es un tema romántico y melodioso como pocos en la historia del cine. El score mezcla ambientes, unos con tonos celta utilizando las gaitas Uillean Pipes y piezas de percusión que enmarcan las escenas de guerra. Los coros -de la Abadía de Westminster y solistas como Tony Hinnigan y Eric Rigler- y la orquestación de Horner realzan hacia el final un gran intensidad emotiva.

The Dark Knight 
Heróico y oscuro
La banda sonora de The Dark Knight (2008),  Hans Zimmer y James Newton Howard crean una interesante banda musical que logra el perfecto equilibrio entre elementos electrónicos y orquestación clásica y entre momentos de acción y pasajes emotivos e intimistas, que le dan profundidad a la historia del héroe oscuro. Ambos colaboraron también  en la elaboración de la primera y tercera partitura de la trilogía de Batman, dirigida por Christopher Nolan "Batman Begins" (2005) y "The Dark Knight Rise" (2012). En esta última sin embargo se echa en falta el equilibrio y fuerza de la segunda partitura, tal vez por la distancia marcada por James Newton Howard.

El Señor de los Anillos - Las Dos Torres 
Riqueza orquestal
Con la trilogía de El Señor de los Anillos, el compositor canadiense Howard Shore pudo explorar una amplia gama de temas, instrumentos musicales atípicos y orquestación que crea un gran fresco en la línea - sin ser una copia- de los dramas de Richard Wagner, y en particular la tetralogía El Anillo de los Nibelungos -con la utilización de coros , metales y cuerdas. De hecho la épica wagneriana constituyó una fuente narrativa para Tolkien. En Las Dos Torres se explora la evolución de los leit-motiv para personajes y ambientes, con precisión y maestría en el uso de la paleta orquestal.

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Un “Score” para Bolívar

A finales de la década de los 90´ el compositor venezolano  Aldemaro Romero  rememoró para este  reportaje su breve experiencia en el campo de las bandas  sonoras. Aunque dijo estar poco empapado  en la materia de la producción musical para el cine,  rescató del pasado a músicos como Max Steiner y Alfred Newman y alabó el oscarizado trabajo sinfonico de John Williams.

Romero músico entregado  en aquel entonces  a la composición de una suite para bandoneon y orquesta, dejó también su huella impresa en el celuloide. "La Epopeya de Bolívar" (1969) de Alejandro Blasetti un muy mediano filme, coproducido por Venezuela, España e Italia, tuvo la suerte de contar con los acordes del compositor. Sonoridades de ribetes venezolanos, contrastados con su apego a la Onda Nueva y una marcha como  leitmotiv para el héroe,  destacan dentro  de este peculiar score compuesto por Romero, prácticamente lo único rescatable de esta producción. 

“El tema central era desde luego Simón Bolívar y su gesta; lógicamente para ambientar esas escenas había que inyectarle un poco de música venezolana para contextualizarla y además estaban las canciones románticas, pero en general la música es muy venezolana”, comentó el autor.

En el cine venezolano  de fin de  siglo  hay bandas sonoras con peculiar empeño por generar su propio discurso son: La Oveja Negra, un trabajo de Federico Ruiz para Román Chalbaud; Cien años de perdón, donde el Caribe según Julio D`Escrivan permea las imágenes de Alejandro Sadelman; Reinaldo Solar, de Pablo Manvelo  son  trabajos que rescata Luis Felipe Carrasquero de Cine Melodía.

 

Melodías visuales en el dial

A finales de los años 90 Luz Marina Alselmi y Luis Felipe Carrasquero  fueron  los encargados de conducir el espacio Cine-Melodía, que transmitía Jazz 95,5 los martes de 10:00pm a 12:00pm. No es de extrañar que surgiera un programa radial, frente al auge que ha experimentado el culto las bandas sonoras durante los 90. Un buen score de películas despierta los mismos matices de sensibilidad que la música sinfónica clásica, aunque es mas fácil de escuchar para un publico no aficionado, advierte Luis Felipe, director de comerciales y músico.

-¿Cuáles son los mejores compositores de estos años?

Elliot Goldenthal es uno de mis favoritos. Un trabajo magnifico es Entrevistas con el Vampiro. También me gusta Peter Gabriel y lo que hizo para La Última Tentación de Cristo. Hans Zimmer es otro compositor de vanguardia y el Príncipe de Egipto es un score genial, en su contexto.

-En los años 70 fue emblemático el sinfonismo de Williams, en los 80 Vangelis y los sintetizadores ¿Qué evolución se registra en los 90?

-Pienso que se estaba utilizando mejor la música electrónica, como hace  Hans Zimmer. Han entrado al mercado muchos compositores jóvenes que han manejado score de manera pop con baterías, bajo y guitarra eléctrica.

-A veces en el cine venezolano no hay composición, sólo notas; graves para situaciones tensas, y menos graves para momentos románticos.

-La música pertenece al campo de lo que anda mal en el cine venezolano. No tiene que ver con el dinero. Pienso que ni directores ni compositores están en sintonía con lo que debe ser un buen score. No me atrevo a decir que sean ignorantes, porque seria injusto. Hay es que tener un poco de dignidad y respeto con el arte al que se enfrenta. Hay compositores que tienen equipo sofisticados como los que puede utilizar Zimmer y hacen un trabajo malo. Pero no son todos.

06 dE noviembre dEl 2014